Noticia: Klinker La Covadonga creará 40 nuevos puestos de trabajo con el apoyo del Gobierno de Cantabria

El Ejecutivo de Ignacio Diego aprueba un préstamo de un millón de euros para relanzar las instalaciones de fabricación de ladrillo de la antigua Tejerías  La Covadonga de Muriedas

 

Santander- 17.05.2015

El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha comprometido el apoyo del Gobierno regional para impulsar el proyecto empresarial de la empresa `Klinker La Covadonga', la antigua fábrica de ladrillo `Tejerías La Covadonga' de Muriedas. Supondrá el relanzamiento de la actividad y la creación de 40 nuevos puestos de trabajo.

Diego ha valorado que la empresa camarguesa resurge con fuerza y "con plena capacidad de producción y de exportación", dando continuidad a una fábrica "de raíz cántabra" que "ha pasado por dificultades, y que ahora renace renovada y con un producto de altísima de calidad".

Así lo ha señalado el jefe del Ejecutivo regional, tras la reunión mantenida con el consejero delegado de la empresa, Fernando Jerez, que lidera un proyecto empresarial en Cantabria que permitió reabrir en septiembre del pasado año las instalaciones de la fábrica de Camargo e incluso internacionalizar la producción.

En el encuentro también participaron el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Eduardo Arasti, y el director de Servicios Centrales, Financiero y Empresas participadas de SODERCAN, Pedro Fernández.

El presidente Diego ha informado que el Gobierno de Cantabria ha aprobado en su última reunión un préstamo de un millón de euros destinado a esta empresa, un apoyo que va a suponer el mantenimiento de los puestos de trabajo y "tras las mejoras en la organización de la producción", crear 40 nuevos puestos de trabajo.

Según ha indicado, esta cifra podrá seguir creciendo a medio plazo, dadas las perspectivas de crecimiento empresarial de la fábrica.

Por su parte, Fernando Jerez, consejero delegado de `Klinker La Covadonga', ha valorado el "apoyo y sensibilidad" del Ejecutivo de Ignacio Diego, necesario para acometer una "renovación importante de la industria, y ayudarnos en la mejora de procesos y de la de eficiencia energética" de la planta.

"Con el apoyo del Gobierno y nuestra experiencia de 30 años en el sector, entendemos que podemos relanzar esta empresa" y crear empleo. Ha recordado que, en pocos meses de actividad, la entidad ha pasado de 16 trabajadores en plantilla, en el momento de la reapertura, a 22 empleados actualmente y con perspectivas de mantener el crecimiento laboral a corto plazo.

En esta línea, ha insistido en que el binomio Gobierno-empresa, junto a la profesionalidad demostrada por los trabajadores de La Covadonga, supondrá desarrollar un proyecto "de mucho recorrido a largo plazo de una empresa creada en el siglo XIX". "Esperamos que con el esfuerzo de todos dure dos siglos más", ha subrayado.

El máximo responsable de la empresa ha destacado las fortalezas de la industria de ladrillo de Muriedas, que cuenta con una materia prima de elevada calidad, "con arcillas muy buenas, con resistencia y absorción inigualables que permiten las exportaciones".

Terminal de contenedores

Durante el encuentro, celebrado en la sede del Gobierno regional, el consejero delegado de `Klinker La Covadonga', Fernando Jerez, ha valorado también la implantación de una terminal de contenedores en el puerto de Santander para el transporte y despacho de mercancías de la fábrica.

El nuevo proyecto empresarial que apoya el Gobierno nace de la antigua fábrica de ladrillo y teja `Tejerías la Covadonga', creada en el año 1886. Dirigía su producción al mercado nacional y no pudo superar la crisis del sector, por lo que entró en concurso de acreedores en 2014.

El principal activo de esta centenaria factoría reside en la altísima calidad de la arcilla, de la que se nutre desde su cantera de El Tojo, que confiere a los ladrillos una dureza y densidad excepcionales, características éstas que en conjunto confieren al producto una calidad singular reconocida internacionalmente.

Esta circunstancia ha sido la de mayor peso en la decisión del grupo inversor, con otras fábricas de ladrillo en Toledo, de adquirir la unidad de negocio de cara a reorientar comercialmente el producto al mercado internacional, donde puede competir debido a su calidad y prestigio.

La nueva empresa ha pasado a denominarse `Klinker La Covadonga' y en pocos meses ha sido capaz de abrir mercados internacionales en Reino Unido, Rusia, norte de Europa y EE.UU., empezando a tomar contacto con el norte de África y Sudamérica. Según las previsiones de los nuevos propietarios, en cuatro años podrían alcanzar los 10 millones de euros de facturación anual.

Anexos:

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